domingo, 9 de enero de 2011

LA VIEJA BRUJA CON SU SACO DE MENTIRAS



(La mentira en la Negra Flor del Mal)

Se marcha la vieja bruja,
se marcha ya
con sus zapatos rotos
y el raído delantal.
Atónitos nos deja
ahora que ya no está
y se lleva en su saca
toda verdad.
Se ríe y se ríe
envuelta en su fetidez,
allá va,
va con su carga
arrebatada.
Robada la verdad,
todo es ya mentira,
convertidos
en falsos los sueños,
mendaces sus palabras,
creadora de falacias
¿Qué queda?
Quedan los relámpagos
que ciegan,
los rayos
que paralizan,
queda
el alma vacía.
Vuela la bruja,
vieja de discordia,
vuela con su saca mortal,
asesina de ilusiones
reina de la mentira.
Pellejos deja atrás
que no personas vivas.
Ladrona de almas
¿Donde vas?

Francisco de Goya .BRUJAS.(serie de su Pintura Negra)

domingo, 19 de diciembre de 2010

LA LUZ QUE NOS ENVUELVE



( La luz resplandece)

Luz que rompe
nuestra negra noche,
luz que ilumina
nuestro caminar incierto,
luz que calienta
nuestro corazón helado,
luz que ampara
nuestra insignificancia,
luz que envuelve
nuestro pensamiento parado,
luz que abraza
nuestro doliente vivir,
luz que viene a amar
en nuestro dique seco,
luz que abraza
ésta cansada humanidad,
luz portadora de esperanza,
luz que resplandece
en nuestra humana soledad
gracias por estar aquí
siempre
y sobre todo
hoy que es Navidad.

(de Alicia Redel)
NAVIDAD
pintura: NAVIDAD
Georges de la Tour
Francia S.XVII

miércoles, 1 de diciembre de 2010

MI MAMÁ EL ÁNGEL EXTERMINADOR




(La flor negra del mal)

Mamá
siempre me pareces un ángel,
aunque ésta mañana
he visto en tu cara pálida
en esos tus ojos azules,
en esa tu boca obstinada
como un viento gélido
atravesar el cielo de tus ojos.
Mamá
yo estaba desnudo
envuelto en mi toalla
observándote llenar la bañera,
cuando vi como un rayo
atravesar tu mirada azul
y cargarse tus pupilas
con nubarrones de tormenta.
Mamá,
tu cara de ángel rubio
ya no era igual
cuando cogiste mi maleta roja
y la fuiste llenando despacio
con mis cuadernos y libros
mis lápices y la goma de borrar,
los tebeos y los cromos,
mis vaqueros y camisetas
mi colección de insectos
y hasta mi reloj digital.
Mamá,
veo tu cara de ángel rubio
contraída con rara mueca
y colérica mirada
¿Porqué mamá?
Y el rayo cruza el azul
de tus ojos
¿porqué mamá?
Cuando me aferras por el cuello
y me hundes en el agua
!No me gusta el juego mamá!
Te grito y te grito
Pero el rayo azul de tus ojos,
tu mueca encolerizada,
tus cabellos rubios de ángel,
mamá,
es lo único que veo
desde debajo del agua
entre mi ahogo y mi gritar.
Después desapareces,
mamá,
después la nada,
mamá.
Aún oigo tu respiración
acelerada
que no veo ya tu mirada,
cuando en mi roja maleta
me colocas
entre mis libros y tebeos
y mi reloj digital.
Adiós, mamá.

DEDICADO AL NIÑO CÉSAR
ASESINADO POR SU MADRE MÓNICA JUANATEY
Y ABANDONADO EN UNA MALETA ROJA
EN MAHÓN AÑO 1008.

viernes, 26 de noviembre de 2010

CAMINANDO HACIA EL INFIERNO DE LA MANO DE MAMÁ



(EL DESAMOR ES LA NEGRA FLOR DEL MAL)

Traqueteando el viejo tranvía va ,
y mientras atraviesa la ciudad ,
todo él desvencijado
y con los asientos sin arreglar,
deja en las desoladas paradas
a los pocos viajeros que se dispersan
por las antiguas calles
con farolas sin luz alineadas.
Llegado a la parada final ,
el conductor de ojos sombríos
nos invita a bajar.
Así, mano en la mano,
atravesamos descampados periféricos
de la ciudad fría y desierta
donde no se encuentra ánima viva
sino hojas de periódico amarillas
transportadas por el viento.
Mano en la mano,
vamos pisando botellas rotas,
basura, bicicletas retorcidas,
muñecas sin ojos,zapatos viejos,
polvo y ceniza,
ratas y cucarachas.
De la ciudad desolada,
mano en la mano,
caminamos por gélido páramo,
al final se adivina tras la niebla
el bosque siempre sombrío
donde en mis sueños me pierdo.
Entre los negros árboles
ni cantan los pájaros
ni la brisa mueve las ramas,
está todo como pintado,
sin olor, sin ruido ni vida.
Y mientras se avanza,
siempre mano en la mano,
se oyen a lo lejos
gritos de dolor,
chirriar de metales,
crujir de roto cristal,
aullidos de lobo
cuyo eco se repite
en la distancia.
Al llegar a la escalera caracol,
mano en la mano,
bajando peldaño a peldaño
entre la pared manchada
de vómito y sangre
aumenta el ruido ensordecedor,
chirridos, crujidos, aullidos,
maldiciones, golpes y bofetadas.
De repente he aquí la puerta,
nada más que esa misteriosa puerta,
que despacio se abre
por portero de mirada brillante
con la mano tendida.
La mano que la mía sostiene
a la otra mano me entrega,
ahí me quedo ante el extraño ser
que me invita sonriendo a entrar.
!Bienvenida al infierno! Me dice.
!Qué raro-le digo-el infierno me lo dejé atrás!
No puede ser éste.
No te preocupes, niña, que será
más o menos igual pero no peor,
así le dijimos a tu mamá
cuando aquí te entregó.

DEDICADO:
A los hijos no amados.
A los hijos abandonados.
A los hijos olvidados en el camino.
PARA QUE DIOS LOS RECOJA EN EL INFIERNO.

viernes, 15 de octubre de 2010

EL MURO DE MI SUEÑO



(EL MISTERIO ES OPALESCENTE)


En el sueño que se repite
el muro está siempre ahí,
no importa el lugar
ni tampoco el tiempo.
Está ahí tras atravesar playas
de olas encrespadas
donde graznan las gaviotas
empujadas por el viento.
Está ahí en medio de bosques
sombríos y oscuros
cuyo suelo apenas
puede tocar el sol.
El muro alto e imponente
se yergue misterioso
impidiéndome de avanzar,
áspero y gris es
como pregunta sin respuesta
en la cumbre de montaña
o en una sima marina,
a veces revestido de musgo
o acariciado por algas,
resistiendo al viento
o azotado por la nieve.
El muro atraviesa una ciudad
o pasa a través de las nubes,
o lo veo al fondo del jardín
o me parte a mi por la mitad.
Dividida en dos por el muro
con un ojo veo relucir el sol
con el otro negra oscuridad.
En el muro de mi sueño
estoy en parte aquí
y en parte allá.
El muro me atraviesa
o impide caminar
es un enigma, un misterio,
un algo que hace vagar
sin ningún destino,
hoja seca que baila
trasportada por el aire
y se le queda pegada
mientras sopla el viento
para luego caer
y marchitarse en el suelo.

martes, 28 de septiembre de 2010

ANIVERSARIO



(La pena es violeta)


Te fuiste sin un adiós,
te fuiste
con el corazón vacío
por las palabras no oídas,
por las palabras no pronunciadas,
por las lágrimas no vertidas.
Al cerrar los ojos
no te acompañó
ni una sola imagen,
ni una caricia,
ni un susurro de amor,
ni una mano querida.
Te fuiste envolviéndote
la húmeda niebla,
y te sumiste en ese olvido
cubierto de tierra,
única compañera,
única amiga
de los muertos,
más muertos,
que todos los muertos,
esos muertos solos,
solos como tú.
Espero que la tierra
te abrace
y te sea amiga,
y que allá en el otro lado
por lo menos
un ángel haya ido
a esperarte ,
un ángel amigo
de los seres solitarios
de esos solos tan solos
a los que no despide nadie.
Quizá ahora donde estás
puedas sentir esas palabras
por ti y por mi nunca
ni dichas ni oídas
y también el beso leve,
húmedo de lágrimas
posado en una frente ya fría,
cuando ya no podías apreciarlo,
de una hija siempre lejana,
que hoy se hunde en la propia pena.
Pena tardía la mía,
pena por tu solitaria vida,
pena por esa lugar
que no ocupaste en mi vida
pena por nuestra incapacidad
de comunicarnos nuestra pena.

RECORDANDO A MI PADRE

jueves, 9 de septiembre de 2010

EL RAMILLETE DE LAS OCASIONES VIVIDAS O PERDIDAS



(VIOLETA)


Amiga querida,
cuando me diste tu ramillete
de los “aquí y ahora”
puse las flores en agua
junto a mi cama.
Y las flores invadieron,
una a una y todas a la vez
el mundo de mis sueños,
ese mundo raro y movedizo
lleno de escaleras caracol
habitaciones vacías
salones dorados
lóbregas buhardillas,
donde mezclados se petrifican
jardines y mares
arboles y lagos
vergeles y desiertos
nubes y truenos
cartas y fotos
cuadernos y libros
zapatos y sombreros.
Si, querida amiga,
las flores húmedas o secas
una por una y todas a la vez
son como llaves
que en mi sueño
abrían puertas
donde a veces era noche
y a veces día,
luces y sombras
verdades y mentiras
que la pesadilla transforma
en fantasmas de la memoria.
Y así me doy cuenta,
ora entrando en una estancia
con paredes de roca,
ora en otra de rojos cortinajes,
de atravesar estrechos corredores
y llegar a bosques sombríos
donde las pequeñas luciérnagas
son mis “aquí y ahora”
que se han ido sucediendo
entre playas inexistentes
en la pared pintadas
o esos bosques pavorosos
o desiertos vacíos
donde aúllan los chacales.
!Oh duda permanente!
Buhardilla polvorienta
entre cartas y fotos,
huellas de amores antiguos
de besos perdidos
de decisiones no tomadas.
Pero donde también
brillan las imágenes
del niño que lleva estrellas
en el bolsillo
o la niña que habla con mariposas
y la sostiene en su dedo.
O ese sótano negro
donde languidece todo aquello
que fue negado con obstinación,
!Oh cementerio donde no hubo perdón!
ni piedad ni misericordia
donde se pudre de mi lo peor,
los “aquí y ahora” muertos
y que no fueron
porque mis ojos ciegos
no los quisieron ver.
Y luego subir y subir
para tocar el techo del mundo
los dedos apenas rozando
el firmamento lejano,
esa eternidad parada ahí
de los “aquí y ahora” inalcanzables
perdidos en el infinito.
Tu ramillete, querida amiga,
ya flores secas al alba,
me ha mostrado
esos momentos de exaltación
de vida vivida
o esos momentos no vividos,
de la vida negada.
Así como la flor al alba
es flor ya marchita,
cuando anochece ,
la vida que ha pasado
ya no volverá.

A mi amiga Gini Miguez Lima
que me brindó el ramillete.
RELOJES. SALVADOR DALÍ.