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lunes, 4 de abril de 2011

LA VIEJA LADRONA DE VIDAS







La vieja ladrona de vidas



con su mirada incandescente,



ahí estaba.





La vieja con su saco de mentiras



vagamente sonriente,



ahí estaba.





La vieja del bosque de caminantes perdidos



con su gesto arrogante,



ahí estaba.





La vieja coleccionista de serpientes



con su bastón retorcido,



ahí estaba.





La vieja ladrona de la memoria



con su libro sin hojas escritas,



ahí estaba.





La vieja sembradora de discordia



con gesto triunfante,



ahí estaba.





La había visto en sueños,



bosques, desiertos y buhardillas.



Ahora, a la luz clara del alba,



ahí la tengo,



sentada en mi cama,



riéndose con siniestras carcajadas.





!Existe en la realidad!



Me doy por vencida.



sábado, 12 de febrero de 2011

PESADILLA DIAGNÓSTICA



(El pánico es la Flor del Mal)

Tras de ti, la ventana .
Tras ella, montañas peladas.
Tu cara macilenta es térrea,
tu frente está arrugada,
gris la mirada
mortecina la lámpara.

Delante de ti, la mesa,
la mesa como muralla
interpuesta
entre tu mirada gélida
y la mía aterrada.

Entre tus dedos aferradas
las hojas fatales
y tu boca que se va a abrir,
mis manos como pantalla.

Resbalan tus gafas,
y veo las pupilas lluviosas,
armas silenciosas que asoman
por encima de la montura,
con perplejidad interrogativa.
Mis manos como pantalla.

!No quiero saber nada!
Soy una hipocondríaca.
Vas a morir, lo dice tu cara.
El hígado te sale por la nariz.
Mi mirada aterrada.

Tras de ti, la ventana.
Tras ella, las montañas peladas.
En ese lugar el hígado resbala,
viscoso, rojo granate,casi líquido
y como reloj daliniano
se desparrama.
Imagen: detalle de RELOJ de SALVADOR DALÍ.

viernes, 4 de febrero de 2011

LA VIEJA LADRONA DE LA MEMORIA




(La Negra Flor del Mal)

En mi sueño aparece
entre piedras de nuevo la vieja,
arrugada cual negra pasa,
de manos como garras
y cuyo dedo sarmentoso
me señala entre risotadas.


Seguro, estúpida, me dice
en éste arenal la lluvia buscas
o la rosa o el amor o la piedad,
si, todo aquello que te robé
y que transportabas en tu saco
repleto de cosas misteriosas.


!Oh, si! Y también
el saber y la memoria,
todo eso me robaste.
!Idiota mujer!
Nada de eso importa,
solo el poder o la riqueza
o la fama y la gloria
en el mundo cuentan.


Pues yo quiero me devuelvas
la lluvia, la rosa, el amor,
y el saber y la memoria.
Saber quién soy
porque he llegado aquí,
quién eres tú.


Pues yo soy la ladrona
de las palabras no dichas,
de las almas no existidas,
de los pensamientos ilusos,
de las vidas vividas,
de las vidas no vividas
de la memoria doliente
y de la memoria hermosa.


Sin todas esas cosas
no eres nada
ni nada conseguirás.
Ni siquiera puedes recordar
porqué estás aquí,

!Oh, mujer estúpida!

Tu memoria ahora soy yo.




El personaje de la vieja ladrona y otros seres maléficos aparecen en:
“SOLEDADES PARALELAS Y LA VIEJA LADRONA DE PALABRAS”
“LA VIEJA BRUJA CON SU SACO DE MENTIRAS”
etiqueta de ambas: “La Negra Flor del Mal”
“EL SACO LLENO”
etiqueta: Azul Relámpago
IMÁGEN: “BRUJAS” de Francisco de Goya

domingo, 9 de enero de 2011

LA VIEJA BRUJA CON SU SACO DE MENTIRAS



(La mentira en la Negra Flor del Mal)

Se marcha la vieja bruja,
se marcha ya
con sus zapatos rotos
y el raído delantal.
Atónitos nos deja
ahora que ya no está
y se lleva en su saca
toda verdad.
Se ríe y se ríe
envuelta en su fetidez,
allá va,
va con su carga
arrebatada.
Robada la verdad,
todo es ya mentira,
convertidos
en falsos los sueños,
mendaces sus palabras,
creadora de falacias
¿Qué queda?
Quedan los relámpagos
que ciegan,
los rayos
que paralizan,
queda
el alma vacía.
Vuela la bruja,
vieja de discordia,
vuela con su saca mortal,
asesina de ilusiones
reina de la mentira.
Pellejos deja atrás
que no personas vivas.
Ladrona de almas
¿Donde vas?

Francisco de Goya .BRUJAS.(serie de su Pintura Negra)

miércoles, 1 de diciembre de 2010

MI MAMÁ EL ÁNGEL EXTERMINADOR




(La flor negra del mal)

Mamá
siempre me pareces un ángel,
aunque ésta mañana
he visto en tu cara pálida
en esos tus ojos azules,
en esa tu boca obstinada
como un viento gélido
atravesar el cielo de tus ojos.
Mamá
yo estaba desnudo
envuelto en mi toalla
observándote llenar la bañera,
cuando vi como un rayo
atravesar tu mirada azul
y cargarse tus pupilas
con nubarrones de tormenta.
Mamá,
tu cara de ángel rubio
ya no era igual
cuando cogiste mi maleta roja
y la fuiste llenando despacio
con mis cuadernos y libros
mis lápices y la goma de borrar,
los tebeos y los cromos,
mis vaqueros y camisetas
mi colección de insectos
y hasta mi reloj digital.
Mamá,
veo tu cara de ángel rubio
contraída con rara mueca
y colérica mirada
¿Porqué mamá?
Y el rayo cruza el azul
de tus ojos
¿porqué mamá?
Cuando me aferras por el cuello
y me hundes en el agua
!No me gusta el juego mamá!
Te grito y te grito
Pero el rayo azul de tus ojos,
tu mueca encolerizada,
tus cabellos rubios de ángel,
mamá,
es lo único que veo
desde debajo del agua
entre mi ahogo y mi gritar.
Después desapareces,
mamá,
después la nada,
mamá.
Aún oigo tu respiración
acelerada
que no veo ya tu mirada,
cuando en mi roja maleta
me colocas
entre mis libros y tebeos
y mi reloj digital.
Adiós, mamá.

DEDICADO AL NIÑO CÉSAR
ASESINADO POR SU MADRE MÓNICA JUANATEY
Y ABANDONADO EN UNA MALETA ROJA
EN MAHÓN AÑO 1008.

viernes, 26 de noviembre de 2010

CAMINANDO HACIA EL INFIERNO DE LA MANO DE MAMÁ



(EL DESAMOR ES LA NEGRA FLOR DEL MAL)

Traqueteando el viejo tranvía va ,
y mientras atraviesa la ciudad ,
todo él desvencijado
y con los asientos sin arreglar,
deja en las desoladas paradas
a los pocos viajeros que se dispersan
por las antiguas calles
con farolas sin luz alineadas.
Llegado a la parada final ,
el conductor de ojos sombríos
nos invita a bajar.
Así, mano en la mano,
atravesamos descampados periféricos
de la ciudad fría y desierta
donde no se encuentra ánima viva
sino hojas de periódico amarillas
transportadas por el viento.
Mano en la mano,
vamos pisando botellas rotas,
basura, bicicletas retorcidas,
muñecas sin ojos,zapatos viejos,
polvo y ceniza,
ratas y cucarachas.
De la ciudad desolada,
mano en la mano,
caminamos por gélido páramo,
al final se adivina tras la niebla
el bosque siempre sombrío
donde en mis sueños me pierdo.
Entre los negros árboles
ni cantan los pájaros
ni la brisa mueve las ramas,
está todo como pintado,
sin olor, sin ruido ni vida.
Y mientras se avanza,
siempre mano en la mano,
se oyen a lo lejos
gritos de dolor,
chirriar de metales,
crujir de roto cristal,
aullidos de lobo
cuyo eco se repite
en la distancia.
Al llegar a la escalera caracol,
mano en la mano,
bajando peldaño a peldaño
entre la pared manchada
de vómito y sangre
aumenta el ruido ensordecedor,
chirridos, crujidos, aullidos,
maldiciones, golpes y bofetadas.
De repente he aquí la puerta,
nada más que esa misteriosa puerta,
que despacio se abre
por portero de mirada brillante
con la mano tendida.
La mano que la mía sostiene
a la otra mano me entrega,
ahí me quedo ante el extraño ser
que me invita sonriendo a entrar.
!Bienvenida al infierno! Me dice.
!Qué raro-le digo-el infierno me lo dejé atrás!
No puede ser éste.
No te preocupes, niña, que será
más o menos igual pero no peor,
así le dijimos a tu mamá
cuando aquí te entregó.

DEDICADO:
A los hijos no amados.
A los hijos abandonados.
A los hijos olvidados en el camino.
PARA QUE DIOS LOS RECOJA EN EL INFIERNO.

jueves, 29 de octubre de 2009

LA SEÑORA DISCORDIA ENTRA EN LA HABITACIÓN DE LOS JUGUETES



(LA DISCORDIA TIENE EL COLOR ROJO SANGRE)


A la habitación de los juguetes
la iluminaba el sol de mediodía,
cerca de la ventana una rama,
y en la rama un nido de tórtolas que,
nos miraban mientras trasteábamos.


Estaba allí la casa de muñecas
con sus muebles en miniatura
y en ella una familia que la habitaba,
abuelos,padres,niños un perro y un gato.


Había también un batallón de soldaditos,
todos en fila risueños y bigotudos
eran de plomo, pintados en vivos colores,
de la época de mi abuelo.


Y junto a ellos, toda una granja
de mi hermana se alineaba en la estantería
con sus patos,ovejas y gallinas
tras una sonriente granjera con delantal.


Encima de la cama, sonreían muñecas
grandes y pequeñas, nuevas y viejas,
que cohabitaban con coloridos peluches
esparcidos en forma desordenada
sobre una desgastada colcha amarilla.


Y allí nos sentíamos felices los niños
pasando nuestras tardes entre cuadernos y juegos,
los deberes antes de la merienda y tras el cristal
la mirada benévola de la pareja de tórtolas.


Hasta que un día llegó ella,una niñera
que decía llamarse Discordia,
y entró en la casa con su sonrisa torcida,
sus rizos pelirrojos y sus ojos aviesos.


Nuestra vida infantil desde entonces cambió,
nuestras noches se poblaron de pesadillas,
comenzamos a ver fantasmas , oír gritos,
y nuestro despertar se hizo tenebroso.


Soñábamos que en la casa de muñecas
sus habitantes se peleaban con largos cuchillos
y a la mañana aparecían
todos ensangrentados y muertos
en sus camas pequeñitas.


Soñábamos que la granjera con un hacha
cortaba la cabeza a todos sus animales
y aparecían vacas,conejos,ovejas y cabras
muertas con las patas para arriba.


Soñábamos que los soldaditos ya no sonreían,
y que volviéndose unos contra otros
se ensartaban con sus bayonetas gritando.
Ante nuestros ojos amanecían rotos sobre la alfombra.


Soñábamos que las muñecas con rabia
destrozaban todos los peluches
y aparecían vacíos de su relleno
y sin sus ojos de cristal.


Mis hermanos y yo nos inculpábamos del desastre
e incluso nos pegábamos entre lágrimas,
también nuestros padres nos reñían
y comenzaron a pelear entre ellos.


El nido de tórtolas apareció pisoteado
sobre el césped del jardín
y la señora Discordia recogió riendo
las dos avecillas degolladas.
¿Quién habrá sido? Decía.


Quisieron despedirla pero no pudieron.
La Señora Discordia afirmó
que nunca abandona una casa
con el trabajo sin terminar.


Volví a mi hogar
después de muchos años.
La casa estaba vacía y en ruina.
No encontré la tumba de mis padres
ni tampoco la de mis hermanos.


Nadie del lugar sabía nada.De la casa
solo vieron salir a una vieja pelirrroja
con una destartalada maleta
que decía llamarse Discordia.


No sé ni cuando,ni cómo, ni porqué,
aunque tengo la certeza de que
como murieron los juguetes en las pesadillas
en igual modo todos ellos habían muerto.


Pero yo no sabía nada más.
Solo que todos nos habíamos peleado
desde que había entrado la Señora Discordia
en la habitación de los juguetes.


Y aunque nos habíamos amado,
hacía años que no nos habíamos vuelto a hablar.

sábado, 24 de octubre de 2009

SOLEDADES PARALELAS Y LA VIEJA LADRONA DE PALABRAS



(LA INCOMUNICACIÓN ES LA FLOR DEL MAL)


Aquí nos ha traído
el viento del desierto.
Y ya no somos
quién eramos,
ni estamos
donde estábamos.
Ahora estalla el rayo verde
ante nuestra mirada atónita,
ese que precede a la noche,
y entendemos, ante su luz última
que estamos perdidos
en lo que parece un desierto vacío.


Aquí hemos terminado.
Ya el viento ha dejado de soplar,
y solo veo bajo la noche estrellada
tu soledad trenzada
de estremecimientos
que en igual modo que ayer,
se te asoma a los ojos.
En éste arenal reseco,muerto,
observo ,como en un espejo,
una figura que brota
del suelo agrietado.
¿Soy yo que me reflejo? No. Es otra.
Es una anciana canija y arrugada
que ríe a carcajadas
y haciendo aspavientos
me señala con su huesudo dedo.


Soy tu soledad- me dice-
soy ese compendio
de viejas soledades,
de esperanzas rotas,
de espacio vacío,
que alberga dentro de ti,
ahora ya puedes decir
que me conoces.


Querido mio,pues ya lo sabes,
me tienes de frente,
callada y muda igual que ayer.
Me conoces sin conocerme
como me amas sin amarme.
Y así seguimos,
-ella riéndose-
la vieja de la pesadilla,
tu con las mismas inquietudes,
y yo con idénticas angustias
uno del otro cerca,
con los pies en la arena seca,
con los zapatos rotos de andar.


Hoy entrambos decidimos,
novedad rara,
vamos a decir una palabra,
como si quisiéramos
en medio del desierto romper
ese silencio ruidoso
que nos envuelve
como una segunda piel,
que nos asfixia y ahoga.


En el momento decisivo
pensábamos de estar tan cerca,
esa palabra silenciada
guardada con tanto celo,
ya apenas pronunciada,
es cazada en el aire
con su añoso cazamariposas
por esa vieja desarrapada,
ladrona de palabras no dichas,
ladrona de palabras apenas nacidas,
la guarda bajo su capa
y subiéndose en el rayo verde,
cinta transportadora de ansias humanas,
afirma entre carcajadas:


-Hago colección de palabras pensadas,
palabras que no pueden ser dichas-
Y se va empujada por el viento
a su morada infernal.
Así ha sido el raro sueño.
Es nuestra misma realidad
convertida en una vieja
que se ríe y nos mira
y cabalga en un rayo verde
que nos roba las palabras
sin casi llegarlas a pronunciar.


Desciende la noche.
Queda la misma tristeza
La vieja, ¿ soy yo,
o mi soledad misma?
continua riéndose sin parar
ya se la llevó lejos el rayo verde
que precede la noche oscura.
Y es que nuestras soledades,
tan cercanas,tan lejanas
siguen sin encontrarse
en sus vías paralelas.


Y así seguirán siempre
nuestras soledades solas,
solas de pura soledad,
solas de puro silencio,
solas de puro solas
como esas plantas
bellas y sin futuro,
cerca una de la otra
que crecen en el desierto
de nuestra vida.

nota:
Los personajes de SOLEDADES PARALELAS aparecen en una primera
versión en el Diario de Alicia.Al problema de la INCOMUNICACIÓN
entre ambos se le añade un nuevo personaje:LA VIEJA LADRONA DE PALABRAS

martes, 2 de junio de 2009

EL BOSQUE DE LOS CAMINANTES PERDIDOS




Y si en la noche
te pierdes
en tu bosque oscuro,
lo reconoces.
Es tu bosque
al que siempre vuelves.
El de tus sueños,
el de tu miedo,
el de tu pesadilla.
Ese bosque
lo llevas dentro
con tus penas,
tu memoria perdida,
tu personal laberinto,
tu razón insomne,
tu confusión perenne.
Y si oyes voces,
son de los que se fueron,
y si oyes voces,
de los que no existieron,
es que oyes
las voces que llevas dentro.
Pero no,
hay otras voces
en el bosque.
Son las voces
de otros caminantes
que se perdieron
como tu.
!Oh bosque oscuro!
Sordo y ciego,
sombrío y hostil,
bosque de mis sueños,
de mi confusión,
de mi laberinto,
de mi diaria pesadilla.
Bosque
de caminantes perdidos
como yo.
Oigo vuestras voces,
démonos la mano
miremos al cielo,
llueve una estrella,
otra y otra más
¿Son luciérnagas?
¿Son estrellas?
Lo mismo da.
Iluminan
nuestra noche
de caminantes perdidos
en los bosques
de nuestras pesadillas.