viernes, 31 de julio de 2009

RISAS EN EL AGUA




(LA FELICIDAD ES AZUL CIELO)


Verde
cristalina
es el agua.
Como renacuajos
dentro de ella
nadan
y chapotean
niños felices.
Ríen y ríen,
campanillas
de cristal
ríen igual
como
ríe el sol.
Ríe la estrella
marina.
Ríe el caracol,
se parte de risa
el cangrejo
y galopa
a carcajadas
el caballito
de mar.
Todo en armonía,
armonía universal.
Risas
y risas
!Qué felicidad!

jueves, 30 de julio de 2009

EL MISTERIOSO CABALLO DE TROYA



EL COLOR DEL MISTERIO ES OPALESCENTE

No puedo sustraerme
a la fascinación
que emana
de ese caballo.
No puedo sustraerme
a la atracción
que ejerce
sobre mi
ese caballo.
Nos separa
un muro infranqueable
puesto a defensa
de la ciudad.
Pero yo todos los días
vengo a la torre vigía
para mirarlo.
Y él sigue ahí inmóvil,
mirándome
como yo le miro a él.
Los griegos
cuando se fueron
dijeron que lo dejaban
a las puertas de Troya
para honrar a Palas Atenea.
Pero yo no lo creo.
Tampoco creo a quienes
dicen de no fiarse
de los regalos de los griegos.
Ninguno de ésta parte del muro
podemos tocarlo.
Para mi es un enigma
ese caballo,
no puedo evitar
la atracción que su misterio
ejerce sobre mi.
Lo que no tiene misterio
no me interesa
no me importa
no me atrae,
para mi
en la vida
solo lo misterioso
tiene importancia.
Por eso quiero tocar
con mis manos
ese caballo enorme
de madera
y ver si su corazón
es también de madera
y si esos ojos que me fijan
son de piedra.
Quiero
abrir las puertas,
quiero incluso,
tirar la muralla
porque no cabe
por las puertas.
Quiero
hacerlo entrar
en la ciudad.
No me importan
los griegos
ni los troyanos
ni Palas Atenea.
No me importa
la prohibición.
No soporto más
si mirada fija
de gigante de madera.
Si yo lo toco
vivirá él
viviré yo
o quizá muramos todos.
Será una forma hermosa
de morir
aquí en Troya.
Para siempre
nos recordarán.


Una forma personal de pensar
en el episodio del Caballo de Troya.
ENEIDA
ILIADA


CONTEMPLANDO EL MEDITERRÁNEO

martes, 28 de julio de 2009

MUERTE EN TROYA



(EL ODIO ES NEGRO PROFUNDO)


A HÉCTOR
MUERTO POR AQUILES


Cuando estalla el odio,
llega el caos.
Cuando llega el caos,
todo se vuelve bermellón.
Se nubla la vista.
Todo torna
un nuevo color
granate sangre.
Cuando el horizonte
se tiñe de rojo,
llegan las serpientes,
las serpientes
con sus ojos de fuego.
Y mil caballos
de metal
galopando,
con fragor infernal,
que ensordece.
Hay algas podridas,
sangre coagulada
que hiede.
Y el lodo que resbala.
y el fragor de la violencia,
y el ruido de la batalla.
Son aullidos en silencio,
en el cerebro que estalla.
Fango.
Lodo.
Sangre.
Hedor.
Ruido.
Silbidos
de serpiente.
Aullidos
de lobo.
Mil serpientes
enredadas
en su nido.
Gritos.
Vacío.
Infierno.
Caballos del infierno,
serpientes del desierto,
todo dentro de la cabeza.
Estalla el caos.
Llega el caos.
Ahí está.
No lo domino.
Me domina.
Es el odio.
Escapa la verdad.
Reina la mentira.
Caballos enloquecidos
de metal
me pisotean.
Serpientes de fuego
me ahogan.
Fragor de metales.
La Razón huye.
Todo termina.
Caballos,
serpientes,
odio,
me matan,
mato,
nos matamos.
Así morimos
en Troya.



Interpretación personal del odio
de Aquiles hacia Héctor al que matará
bajo las murallas de Troya y ya cadáver
arrastrará atado a su carro varias veces en torno a la ciudad.
ILIADA
(CONTEMPLANDO EL MEDITERRÁNEO)

viernes, 24 de julio de 2009

PENSANDO EN ÍTACA



(LA EVOCACIÓN ES NÁCAR)


A TI SOLAMENTE AMO

A ti solamente amo
Penélope,
y dentro de mi guardo
tus palabras
que me llegaron
transportadas
ora por la bora
ora por el céfiro
desde Ítaca.
Ninguna belleza,
ni siquiera la de Helena
que había trastornado a Paris,
y que con su secuestro
nos llevó a la desgracia
y a la pérdida de nuestra juventud
en esa terrible guerra de Troya,
donde tantos hombres
fueron entregados
a la muerte,
no,ni siquiera ella,
esa belleza perturbante
de Helena
es comparable
a tu serena belleza,
Penélope.
A nadie he conocido como tu,
Penélope,
ni los hechizos de Circe
tenían ese misterio
del lago profundo
de tus ojos,
ni la juvenil frescura
de Nausikaa
despertándome
en aquella playa lejana
poseía ese aroma tuyo
a flores silvestres
de Ítaca.
No hay mujer
que pueda ser como tu,
Penélope,
ni hay lugar
que se parezca
a Ítaca.
Ni hay mar
que resplandezca azul
como el de Ítaca.
No hay isla,
no hay viento,
no hay horizonte,
no hay nada como tu,
Penélope,
ni nada como Ítaca.
Años perdidos
los míos
entre la bora y el céfiro
según el capricho de Eolo,
o entre tormentas,sirenas,
gigantes y hechiceras,
triste destino el mio,
años perdidos
entre aguas azules,
y noches estrelladas
sin aprodar a ninguna parte,
años perdidos
sin tu amor
Penélope.
Amargo destino
el mío
entre éste mar azul
éste horizonte sin fin,
éste futuro incierto,
solo me mantiene vivo
el amor a ti,
Penélope,
y mi deseo de volver
a Ítaca.


Libre interpretación del pensamiento
de Ulises en sus años de vuelta a Ítaca.
ODISEA. (Anterior parte 1ª ÍTACA)
CONTEMPLANDO EL MEDITERRÁNEO

martes, 21 de julio de 2009

ÍTACA



LA EVOCACIÓN ES COLOR NÁCAR


A ti solo amo,
Ulises.
A ti,
porque tu solo sabes
que el blanco y el azul
de éste nuestro mar
dan esa esplendente luz
y color a nuestra Ítaca.
Nuestra isla,
nuestra vida,
porque solo tu sabes,
Ulises,
que cuando sopla
el viento del norte,
es tan fuerte y violento
que a algunos
les hace enloquecer.
También a nosotros.
Porque ese viento,
¿Recuerdas Ulises?
era nuestro viento,
nuestro viento preferido,
porque hacía el cielo
más transparente
y traía perfumes de romero,
de lavanda,
de jazmín,
dándonos esa levedad,
esa ligereza,
que nos convertía en aire
perfumado,
a nosotros mismos
y los colores y los olores
de Ítaca
nos embriagaban.
Pero eso era antes,
Ulises,
antes de que te fueras de Ítaca.
Eso era cuando nuestros corazones
batían al unísono
y pensábamos lo mismo
y éramos jóvenes
y la vida nos sonreía.
¿Porqué te fuiste de Ítaca?
¿Qué te importaba Troya?
Ahora estoy sola.
Tu ya no estás en Ítaca
y paseando
con esfuerzo
por la playa vacía
en contra del viento,
resistiendo
sus envites
y sus ráfagas violentas
que te pegan
la ropa al cuerpo,
ya no me parece nuestro viento,
ya no me parece
nuestra Ítaca,
Ulises.
Quisiera que al menos
éste nuestro viento,
allá donde estés,
te lleve mis palabras,
te lleve mi imagen
te lleve esta maravilla
de mar azul cobalto,
de cielo azul claro,
de ésta agua de la orilla
verde y traslúcida,
de esa espuma blanca
que acaricia mis pies
esos que tu acariciabas
cuando estabas en Ítaca,
y que ahora están
desnudos y hundidos
en la arena.
Cuando el agua
al borde de la playa
besa la orilla,
como tu me besabas
cuando estabas en Ítaca.
Ahora,
Ulises,
mi mirada absorta
mira hacia las gaviotas,
que gritan
¿Qué gritarán?
Algunas están paradas
y quietas como estatuas,
otras intentando volar
a contra viento,
aves marinas que parecen
puntos de luz blanca
en la playa,
puntos de luz blanca,
en el cielo,
¿Qué es lo que dicen?
y pienso que hablan
de éstos mis pensamientos
y de éstas mis palabras
que parecen perderse
allá arriba
en la distancia,
y que yo quisiera enviarte,
a su través
allá donde estés
desde ésta recóndita playa.
Ulises
¿Porqué te fuiste de Ítaca?

(CONTEMPLANDO EL MEDITERRÁNEO)

Interpretación personal de los pensamientos de
Penélope durante la ausencia de Ulises de Ítaca.
En el canto de la Iliada.

lunes, 20 de julio de 2009

VUELA LIBÉLULA VUELA




LA BELLEZA ES IRIDISCENTE



Vuela,libélula vuela,
zumba y zigzaguea,
acaricia el agua a ras,
mientras el arbusto cimbrea
movido por la leve brisa
que ondula la verdastra agua.
!Qué maravilla ese arco iris
que envuelve de luz tus alas!
!Qué estupor la vista
del sol que estalla
en relámpagos de luz irisada
cuando tu pasas!
Vuela, libélula, vuela,
zumba y zigzaguea
ante la mirada atónita
de una rana
que te observa voltear,
subir y bajar en vertical,
pasar cual rayo de luz
blanca e iridiscente
en el agua que refleja
tu etérea figura,
obra de orfebrería divina,
en medio de los juncos
y de las ranas afortunadas
que contemplan tu belleza
ligera como el cristal
volar sobre sus cabezas.

viernes, 17 de julio de 2009

RECUERDA BÁRBARA COMO LLOVÍA



EL RECUERDO MELANCÓLICO ES VIOLETA

Recuerda Bárbara
como llovía sin tregua aquél día,
y tu caminabas sonriente,
radiante, extasiada,
chorreante bajo la lluvia.
Caían las palabras
del cielo en forma de gotas,
en forma de lluvia fina,
palabras, palabras, tantas palabras,
que para ti tenían sentido
y para mi también.
Recuerda Bárbara,
como llovía sin tregua aquél día
y tú caminabas sonriente,
radiante, extasiada,
chorreante de lluvia
tu pelo y tu cara.
!Las palabras!
Ni tú lo sabías
ni yo lo sabía
la importancia de esas palabras,
flores blancas,
lluvia fina.
Recuerda, Bárbara
como jugábamos
con esas palabras.
Bárbara,
con el pasar del tiempo,
son palabras que la lluvia
se lleva
fuera, lejos de mi y de ti,
y las palabras se hacen río,
se hacen mar,
se hacen lluvia de nuevo
sobre tu rostro mojado.
Bárbara,
las palabras vienen y van,
son savia vivificante,
cuando te llegan,
son agua de vida
cuando se van
y confluyen de nuevo al mar.
Bárbara
llueve también en éste día,
llueve sin tregua,
y tú sigues caminando
sonriente,
radiante, extasiada,
chorreante bajo la lluvia
que sin cesar todavía esperas,
pero, Bárbara,
el tiempo ha pasado,
las palabras ya se han ido,
son ya mar
son ya río
aunque todo carece de sentido,
para ti no,
Bárbara.


Recordando a Jean Jacques Prévert
y su poema Bárbara.
“Rappelle-toi Bárbara
Il pleuvait sans cesse sur Brest ce jour-là”